Somos una micro-panadería artesanal (Spiga) y usamos masa madre de cultivo propio, harinas ecológicas y confitamos nuestra propia fruta a mano. Eso lleva tiempo. Además, priorizamos la vida. Este límite nos permite conciliar y garantizar que cada cookie que te llega ha pasado por nuestras manos, no por una máquina. Calidad > Cantidad. Si te quedas fuera esta semana, lo sentimos. La calidad no se puede acelerar.